Morelia enfrenta por cuarta vez al América en liguilla para intentar acceder a su quinta final.  

Monarcas se juega su liguilla número 26 en la historia de los torneos cortos y ya esta listo para enfrentar al América en semifinales, luego de eliminar a León en un partido más que cardiaco en los cuartos de final.

De los 47 torneos que se han jugado hasta la fecha Morelia sólo ha accedido a 25 liguillas, poco más de la mitad, siendo el lapso del Clausura 12 al Apertura 13 donde clasificó a más eliminatorias consecutivas, pero del Clausura 14 al Apertura 15 fue el periodo de más torneos continuos sin liguilla.

Su duelo de semifinales será apenas la séptima vez que los purépechas avancen a estas instancias, siendo la última en el Apertura 17 donde quedó a un paso de la final por culpa del Monterrey. El verdugo más letal de Monarcas es Santos, quien ya lo sacó en dos semis y en dos cuartos de final.

Los michoacanos han accedido 14 ocasiones hasta los cuartos de final, la primera vez en el invierno 97 y la última en el Clausura 18, justo la última vez que Monarcas logró acceder a la fiesta grande previo a este Apertura 19.

Si Guede logra clasificar a sus Monarcas a la gran final sería apenas la quinta ocasión en que Morelia llegara hasta estas instancias. Tomás Boy en una ocasión, Rubén Omar Romano en dos y Luis Fernando Tena en una más, son los técnicos que han accedido hasta estancias de campeonato, pero la historia sólo reconoce a Tena como campeón con Monarcas.

Esta será la cuarta ocasión que se enfrente al América en liguilla, la única en semifinales, la última fue en el Apertura 12, la única llave que ha ganado hasta el momento el cuadro de Coapa, la del Clausura 11 y la del Verano 97 fueron para Monarcas.

Así, los michoacanos, el único equipo al que nadie que no fuera su aficionado apostaba a que eliminara a León, un equipo con coraje y hambre de transcender, con un técnico que criticaron por no tener experiencia en México ni un apellido de abolengo en el balompié nacional, logró colarse a una instancia más de la liguilla y convertirse en el caballo negro del torneo.