
Tigres necesita regresar al triunfo para no perder más terreno rumbo a la Liguilla, mientras que León, dependiendo de sí mismo para permanecer en el liderato general, buscará la victoria a como dé lugar.
Alfredo Gómez
León, México. – Pese al inicio dubitativo y con falta de anotaciones, así como un juego colectivo que no convencía en comparación de lo visto anteriormente, León ha encontrado de a poco la mística que lo caracterizaba como uno de los rivales a vencer en la etapa regular, encontrando en la jornada 9 del Guardianes 2020, la oportunidad perfecta para mantenerse como puntero en la Liga MX.
5 victorias, 2 empates y una derrota, para un total de 17 unidades, han marcado el rumbo que hoy tiene a los pupilos de Ignacio Ambriz, que por delante tienen a un cuadro que siempre puede resultar complicado por la calidad de sus elementos, pero que hasta el momento han mostrado pocos argumentos, dejando ver una distancia importante entre ambos, misma de la que no deben confiarse, puesto que las sorpresas son cosa de todos los días en el balompié mexicano.
Por el otro lado, Tigres llega a este compromiso como una víctima en papel, en especial después del golpe anímico que significó perder la paternidad sobre Chivas en casa, que ni los cambios en la defensa, ni el ingreso de ‘Leo’ Fernández pudieron evitar.
La realidad es que, pese a que siempre tienden a ser favoritos en instancias finales, el terreno perdido a tan tempranas alturas de la temporada resulta preocupante.
Son 2 triunfos, 4 reparticiones de puntos y 2 descalabros, sumando un total de 10 unidades los que hoy tienen en la onceava plaza a los de Ricardo Ferretti, que deben conseguir la sumatoria de tres para recuperar puestos, confianza y con algo de suerte, ir recuperando la inercia positiva que los puede llevar a trascender este año.
Bajo cualquier situación, los últimos minutos deben ser los que más atención deban tener, puesto que los universitarios han dejado ir cotejos en ese lapso de tiempo.